¿Que delicia!

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El destino nos sorprende de muchas formas, nos muestra distintos caminos y está en nosotros tomar uno y recorrerlo con actitud positiva y confianza; este es el caso de nuestra amiga Raysicar, quien durante sus vacaciones trabajaba para su hermana como ayudante de repostería, fue aprendiendo de ella técnicas básicas para preparar y hornear tortas, poco a poco fue mejorando, practicando con los pasteles que hacía para complacer a sus familiares.

Pasó el tiempo, estudió y se graduó en la universidad, inició una familia y se estableció en otro lugar, una nueva ciudad con nuevas costumbres, cultura, conocidos y amigos. Un nuevo comienzo, así que ¿por qué no arriesgarse y experimentar? y ¿por qué no hacerlo con su hobbie, hornear pasteles?, así que decidió llenar su vida de sabor y dulzura con ¡Qué delicia!.

¿Por qué no arriesgarse y experimentar?

¿Por qué no hacerlo con su hobbie, hornear pasteles?

Este nuevo capítulo de su vida lo inició con una socia, la visión, experiencia y habilidades de ambas facilitaron el comienzo de ¡Qué delicia!. Pero siempre el destino nos coloca distintos caminos y debemos escoger el mejor para nosotros, y fue el caso de su socia, quién aprovechó oportunidades que se le presentaron en otros rumbos. 

Ahora, Raysicar es quien lleva las riendas de su negocio ¡Qué delicia!. No fué fácil pero la organización, el orden y la planificación son claves para llevar una vida en equilibrio como madre, esposa, repostera y emprendedora, su objetivo es regalar un instante de felicidad a sus clientes y para ello cada pastel lleva un toque de amor y dedicación.

El pastel favorito de sus clientes es el de chocolate, ¡no tiene competencia! quien no da la vida por una torta húmeda y chocolatosa… ¡Que delicia!, ocupando también un lugar especial torta clásica de vainilla o red velvet, además sus decoraciones son personalizadas para cada ocasión y cliente, por eso es que logra estar presente en cada momento especial.

Como toda emprendedora ha pasado por tiempos duros y en ocasiones de locura cuanto tiene muchos pedidos y que la han colocado en apuros apuros, por la adrenalina que corre por nuestras venas cuando hacemos lo que nos gusta y queremos dar el máximo. En una ocasión se le olvidó agregar los huevos a la torta, ingrediente fundamental para tener una textura esponjosa, cuando se acordó ya era un poco tarde, porque el pastel estaba en el horno.  No le quedaba otra opción que preparar una nueva mezcla rápidamente, son cosas que pasan y de las cuales se aprenden.

Raysicar nos demuestra cómo llevar un pequeño conocimiento a la excelencia a través de cada detalle lleno de dulzura y sabor, y cómo se puede emprender cuando se está decidido en salir adelante y dedicarnos a lo que realmente nos apasiona. 

Te invito a que los conozcas ¿Qué Delicia! y los sigas en Instagram.

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